Por qué los nacionalistas no tienen derecho a celebrar el 11 de septiembre
Empezaremos con dos previas. Primera, ninguna fiesta, y más como representación de una comunidad política, celebra una derrota. Las derrotas se lamentan y son para lamerse heridas y aprender de ellas, no para glorificarse en ellas. En el caso del catalanismo, tomar como “Día nacional” una derrota denota la profunda carga de romanticismo pesimista…






