Xammar
¡Qué alegría! Desde tiempos de Pujol que no teníamos un presidente que ha leído algo, aunque sólo sea para intoxicar su alma. De Pujol sabemos que se había empapado de Prat de la Riba, algunas cosillas del catalanismo clerical y que había mamado de la ubre omnisciente del montserratismo catalanista. Ello se notaba en muchas…






