Soliloquios independentistas: «La abuela con lazo amarillo»
Cony! Qué bonita está la iglesia del pueblo toda de amarillo por dentro. Este mosén si que es abierto y acollidor. El otro que enterramos se empeñaba en que nos arrodilláramos en la consagración y se pasaba horas esperando a ver si alguna de la colla pasaba por el confesionario. Menudo torturador heteropatriarcal. No se…






