Me pido ser el primer preso político de la República Catalana
Va en serio. El secesionismo está de parto, pariendo, valga la redundancia, su “nación”. Estamos expectantes de si nacerá un aborto deforme o el bebito sano, rubio, multicultural, rico y feliz como han prometido los médicos del abortorio. Pero los dolores de parto que se está padeciendo no auguran final feliz. De la nada…






